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Desde el 2008 Rosa Núñez y
sus hijos Richard y Kelly, intentan quedarse ilegalmente con el predio a pesar que
la Suprema ya les ordenó que lo entreguen a legítimos propietarios.
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Siendo congresista en el 2012,
Acuña presentó 3 certificados falsos de posesión, firmados supuestamente por
una jueza de paz que ni siquiera estaba nombrada en el 2004, fecha de los certificados.
El
actual segundo Vicepresidente del Congreso ha sido denunciado ayer por el
programa de investigación periodística Panorama, por la presunta apropiación
ilícita de un terreno de 20 mil metros cuadrados en Trujillo a través de un
fraude que incluye la falsificación de varios documentos públicos, a lo que el
legislador ha contestado mediante comunicado público que el caso se remonta al
2004, cuando él no ejercía el cargo de congresista, y que además es respetuoso de los fallos judiciales, pero una vez más el
parlamentario miente descaradamente y además es reincidente en estos casos. Veamos
el por qué y revisemos esta larga y penosa historia.
Todo
se inicia el año 2000, en esa fecha la Inmobiliaria San Vicente, perteneciente
a una antigua familia trujillana, los Gonzáles de Orbegoso, reconocidos por
haber donado grandes extensiones de terreno a la ciudad, inician un juicio por
reinvindicación a José García Marcelo, un conocido promotor de invasiones de la
zona.
El
terreno en litigio tenía cerca de 20 mil metros, y era parte de la fases 19,20 y 21 de la V etapa de la Urbanización San
Andrés, terreno urbanizado por la Inmobiliaria San Vicente desde el siglo
pasado, sin embargo García Marcelo invadió esta área y empezó a vender los
terrenos, sin embargo en el 2008, la II Sala Civil confirmó la sentencia de
primera instancia que le daba la razón a la inmobiliaria. En ese año aparece Rosa
Núñez, la ex esposa de César Acuña como posesionaria del bien, sin embargo los
representantes de la inmobiliaria le advierten que no adquiera el predio pues
se hallaba en litigio y el vendedor no tenía posesión legítima, sin embargo
Rosa Núñez hizo caso omiso y empezó a construir en el lugar.
Aparecen los Acuña
En
el 2009 la Corte Suprema en recurso de casación dio la razón a la inmobiliaria
y notificó al juzgado de origen para que ejecute el lanzamiento, desde entonces
los Acuña Núñez han hecho varias dilataciones al proceso a fin de no entregar
el bien, a pesar que el juicio civil ya había culminado y debían entregar el inmueble
de inmediato conforme a la orden judicial.
Ese
mismo año, Rosa Acuña transfiere la propiedad a sus jóvenes hijos Richard Frank
y Kelly Rosalyn, quienes de inmediato presentan oposición y piden la nulidad de
la sentencia alegando increíblemente que eran posesionarios desde el 2004 (era
evidente que querían acogerse a la ley que establece cinco años como mínimo para
pedir la prescripción), a pesar que una inspección judicial hecha en el 2005
estableció que el terreno era un sembrío de coliflores con una choza para los
guardianes.
Papelito manda
En
el 2012 los Acuña Núñez, ya estando elegido congresista Richard Frank, sacan su
carta bajo la manga: adjuntan al caso tres certificados de posesión y
domiciliarios del 2004 firmados por los jueces de paz Tania Rojas Vásquez y
Elmer Morales Barragán y lo presentan al juzgado, es decir la presentación de
estos certificados falsificados, ese delito, se produjo siendo congresista y no en el 2004,
como afirma un comunicado difundido hoy por el congresista.
¿Por
qué son falsificados los documentos?, porque la juez de paz Rojas Vásquez ha
declarado recién ante fiscalía que la firma, letra y sello que aparece en el
documento no son suyos. Pero no solo eso, además afirmó que el 21 de noviembre del
2004 (fecha de expedición del certificado) no era juez de paz y que tampoco
conoce a Richard Acuña. "La firma que se me atribuye es una firma
grotesca", ha dicho.
Por
último, en un documento que incluso ya hace innecesario una pericia grafotécnica
que ha solicitado el desubicado y balbuceante abogado de Richard Acuña, el Dr.
Carlos Uriarte, sobre la firma de la jueza, pues la propia corte Superior de
Justicia de La Libertad envió en julio de este año el dato exacto que desbarata
toda la mentira de los Acuña Núñez: la jueza de paz Tania Vásquez ejerció el cargo desde agosto
del 2005 hasta noviembre del 2009. Caso cerrado: jamás habría podido firmar ningún
certificado pues no era jueza en la fecha que se expide el certificado.
La prescripción ilegal
Pero
los Acuña no se quedaron tranquilos, al ser rechazados en todas las instancias
y seguir en pie el lanzamiento del predio, siguieron en rebeldía e iniciaron una
prescripción registral, con la presunta complicidad del notario esperancino Manuel Anticona
Aguilar, quien se hizo de la vista gorda con el hecho que el litigio vigente bloqueaba
el proceso de prescripción, y que Kelly Acuña Núñez figuraba con su número de DNI
en los certificados “truchos”, cuando en ese momento todavía era menor de edad y
era imposible que tuviera DNI.
Al
no tener ninguna respuesta ni intención de la devolución del terreno, a pesar del mandato judicial y del hecho que el congresista dice que es respetuoso de los fallos, los
abogados de la Inmobiliaria interpusieron el año pasado una denuncia penal contra
los Acuña Núñez, ante la Segunda Fiscalía Penal Provincial Corporativa a cargo
de Ana Cristina Vigo Ordóñez, por la presentación de los certificados falsos, y
por el intento de prescripción registral.
Finalmente,
el congresista de Alianza para el Progreso ha sido denunciado por los presuntos
delitos de uso de documento público falso, falsedad ideológica y fraude
procesal. La fiscal se encuentra en pleno proceso de investigación preparatoria, pero ya ha solicitado por lo
pronto que se levante la inmunidad parlamentaria del Segundo Vicepresidente del
Congreso para investigarlo. En un intento de zafarse del caso, la propiedad,
sin ser de él, pues ya estaba emitida la sentencia definitiva por la Corte
Suprema, fue vendida por Richard Acuña a su hermana en el 2012 y luego ésta la
vendió a una empresa en la que su madre, Rosa Núñez, aparece como gerente
general. Estas transferencias dilatorias no borran todos los delitos cometidos
y se espera el pronto pronunciamiento de la Comisión de Ética. Los Acuña siguen
posesionados en el lugar a pesar de la sentencia de la Suprema y a pesar de
haberse probado la manera ilegal cómo pretendió prescribir la propiedad. El abuso
y la arrogancia del poder se conjugan en un apellido.
+1
TODO EN FAMILIA
La
propiedad, donde actualmente funciona un local de canchas de gras sintético, el
Soccer City, La administración del local está a cargo del esposo de Kelly, el
ex futbolista Ricardo Caldas. El costo por el alquiler diario del local varía
entre 1800 y 5000 soles y siempre está ocupado con varias fechas de
anterioridad.
+2
DON ELMER
El
otro certificado del 2004 está firmado por el juez de paz Elmer Morales Barragán,
y también está puesto en duda, porque las firmas no coinciden, por lo que la
Fiscal Vigo ha citado a éste para que aclare el caso. ¿Será la garganta
profunda?.
+3
REINCIDENTE
En noviembre del 2013 el
congresista Richard Acuña y su hermana Kelly Núñez fueron denunciados por
presuntamente haberse apropiado de manera ilegal de un predio en Huanchaco. De
la misma manera que en el Socceer City, los Acuña se habrían apropiado del
predio y, pese a estar en litigio, construyó ahí una vivienda de tres pisos,
pese a que el Poder Judicial le había dado la razón a su legítima propietaria,
Susy Raquel Aniceto. Aun cuando la orden de desalojo fue dictada en el 2012, el
congresista se quedó hasta el 2013 cuando el caso saltó a la prensa, recién ahí
abandonó el predio, no sin antes destruir todas las construcciones que había
levantado.




lacorrupcion encriptada en esta basura de familia. acuña-nuñez, asi que don plata como cancha y la cara de tonta de doña rosa es para los cojudo por que es mas viva que una vibora,y que junto a su marido el enano anicetyo son dinamita pura, y deyapa tienen al mongol de richard!
ResponderEliminarSI PRESENTARON DOCUMENTOS FALSOS O CON CONTENIDOS QUE NO SE AJUSTAN A LA VERDAD, ESTOS PUEDEN ORIGINAR UNA DENUNCIA PENAL DE PARTE, POR FRAUDE PROCESAL Y FALSEDAD GENÉRICA, Artículos: 416° y 438° del Código Penal.
ResponderEliminarComo siempre estos indeseables lucravidas y vamos a los trujillanos tontos que los eligen alla ellos
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