Gloria Montenegro le dijo
una cosa a la Comisión de Transferencia y ordenó otra al interno. Un extraño
personaje quiso intermediar en caso.
El espinoso tema de los más de dos mil contratos CAS que
existen en la Municipalidad Provincial de Trujillo se va aclarando. La gestión
de Gloria Montenegro va terminando a
capazos, entre protestas de trabajadores que no reciben sus aguinaldos y funcionarios
que prefieren renunciar a aceptar violentas imposiciones.
El caso de los CAS empezó el 11 de diciembre último, cuando
la alcaldesa encargada Gloria Montenegro envió al presidente del Comité de
Transferencia de la gestión de Elidio Espinoza Quispe, Ismael Iglesias León, el
oficio Nº 498-2014-MPT-A, en el cual ante una consulta hecha, le aseguraba
que su despacho no tenía previsto renovar los Contratos Administrativos de
Servicios (CAS) ni prorrogarlos más allá del 31 de diciembre del presente
año. “Debo precisarle que esta gestión no tiene prevista la renovación o
prórroga de contratos CAS. En consecuencia, ellos laborarán hasta el 31 de
diciembre de 2014, siendo dicha situación extensiva a los órganos
descentralizados u OPD”, rezaba la comunicación firmada por la alcaldesa.
En realidad se había hecho la consulta a Asesoría Legal y
de acuerdo al D.S. 065-2011/PCM que estableció modificaciones al Reglamento del
Régimen de Contratación Administrativa de Servicios, correspondía no renovar
contratos y dejarle a la nueva administración esa decisión. La gestión de
Elidio Espinoza tiene planificado evaluar todos los contratos basándose en el
presupuesto destinado para planillas, tomando en cuenta la antigüedad y la
productividad.
Hasta ahí todo iba bien. En la semana que se inició el 15
de diciembre la Gerencia de Personal preparó las cartas a los CAS anunciando la
no renovación y empezó a enviarlas el viernes
19. Es cuando explota el escándalo: el jefe encargado de Recursos Humanos
de la MPT, Jairo Marcelo Cubas, es convocado de inmediato al despacho de
alcaldía, es recibido por Fernando Rafael Limonchi, quien se presentó como supuesto
asesor de Alcaldía, y quien le comunica con la alcaldesa a través de un
teléfono celular.
Según Marcelo Cubas, la alcaldesa muy alterada le gritó a
través de la línea telefónica cuestionándolo:
“¿quién se había creído para enviar esas cartas a los CAS?, ¿quién le había
dado esa orden?”, para de inmediato ordenarle que deje sin efecto esas
comunicaciones, a lo que el Gerente de Personal respondió que él se había
limitado a cumplir lo ordenado por el mismo despacho de alcaldía y la gerencia
municipal, de acuerdo a ley y que ponía su cargo a disposición. Luego se retiró
a su oficina, pero el supuesto asesor Limonchi llegó otra vez y a viva voz
quiso obligarlo a dejar sin efecto las cartas, ante ello el funcionario muy
mortificado redactó el explosivo oficio Nº 4316-2014-MPT/GPER dirigido al
gerente municipal, Jesús Alberto Jiménez García, en donde narraba los hechos, y
renunciaba a la encargatura, pues consideraba que se le estaba desautorizando,
pese a que existía el oficio Nº 1925-2014-MPT-GM, en donde la alcaldesa le ordena
atender la no renovación o prórroga del personal CAS.
Según la ley de CAS, la duración del contrato no puede
ser mayor al año fiscal dentro del cual se hace la contratación, de todas
maneras se tenía que renovar o finalizar contratos en la MPT, y el pedido del
MRDSH de no renovar por el momento para poder tomar ellos la decisión se
ajustaba a la norma porque según refieren fuentes del movimiento de Elidio
sería irresponsable contratar a 2 mil personas con una municipalidad con las
cuentas en “rojo”. Recién cuando asuman
el cargo estarán en posición de decidir.
Por lo pronto se ignora que pasará esta semana, si los contratos culminan o se renuevan, en cualquier caso será una bomba de tiempo que se deja a la próxima administración.
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Por lo pronto se ignora que pasará esta semana, si los contratos culminan o se renuevan, en cualquier caso será una bomba de tiempo que se deja a la próxima administración.
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Guerra interna
Se sabe que los días finales de Gloria Montenegro están
plagados de encontronazos y bombas de tiempo, un sector de la alcaldía que
respondería al ex gerente municipal Luis Valdez le ha hecho la vida imposible, por
ejemplo el conflicto con SEDALIB, que es dirigido por Mario Reyna, la mano derecha
de Luis Valdez, que incluso llegó al
extremo de denunciar por cheques sin fondo a la alcaldesa.
¿Un “Vladimiro”?
Lo que si es realmente extraño es la presencia de
Fernando Rafael Limonchi Miguel del Priego, quien se presentó como asesor de
Gloria Montenegro en este enredo, se ignora si este lambayecano está contratado por la MPT
o es su asesor “personal”, si es esto último no tendría nada que hacer en la
actual administración. Pero lo más
extraño es que es un ex funcionario del ONPE en las elecciones del 2006 y que
en este 2014 fue un fiscalizador provincial del Jurado Especial Electoral de
Pacasmayo. En su Facebook personal, aunque tiene sus datos restringidos, si
aparece que estudió y trabajó en la Universidad César Vallejo. ¿Coincidencias?.
Apenas terminaron las elecciones se integró al equipo de trabajo de Gloria
Montenegro, y es prácticamente su “mano derecha”, aseguran.






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