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Son los legítimos
propietarios pero municipio se niega a reconocer sus derechos.
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La histórica Casona Larco
fue convertida en letrina pública por la actual gestión
En 1901 don Víctor Larco Herrera, recordado hacendado liberteño
nacido en la hacienda de San Ildefonso, Virú, y que fue también político y
filántropo, adquirió –según consta en el Archivo Regional y en Registros Públicos-
la Agencia de Aduanas Huanchaco, que incluía diversas instalaciones y bienes como
el muelle, los botes, boyas, útiles y enseres diversos. La compra se la hizo al
propietario José Mariano Saá que a su vez había encargado la construcción del muelle
a la empresa Acharán, Goicochea & Cía, en 1893. Aquí se inició la historia de
este histórico muelle, que fue propiedad privada desde un comienzo.
Don Víctor Larco, era por entonces arrendatario de la
hacienda de Chiquitoy, que ya era manejada por su padre Rafael Larco Bruno y su
hermano Andrés, quienes construyeron ahí una fábrica de azúcar y una destilería
de alcohol. En ese año 1901, Víctor Larco Herrera había asumido personalmente el
control de la hacienda azucarera y construyó en ella una línea férrea que la
unía con el puerto de Huanchaco, pues ya había adquirido también la Hacienda
Roma, Chiclín y el fundo Molino de Bracamonte; el siguiente paso fue adquirir
el muelle y la agencia aduanera de José Mariano Saá para poder embarcar sus
productos y exportarlos.
Luego construyó una casa de verano y una plazuela, y más
almacenes para sus envíos. En esa –llamada desde entonces- casona Larco, el
benefactor daba desayuno diario a decenas de niños huanchaqueros. En Huanchaco
donó dos casas para colegios fiscales y un inmueble a un ex trabajador.
En vida fue presidente de la Junta de Progreso Local de
Trujillo, una junta de carácter privado, no estatal, que se impuso la tarea de
embellecer y mejorar la higiene de la ciudad, comprometiendo a la empresa y
particulares a fin de que aportaran una suma de dinero mensual para la
ejecución de obras, siendo él el principal aportante. Con ello se reempedraron
y pavimentaron las calles de la ciudad; se canalizaron las acequias y se
construyeron desarenadores para que no se obstruyan. Se canalizó el agua
potable a través de tuberías; se arreglaron las plazuelas y se refaccionó
totalmente el atrio de la catedral.
Asimismo, por su cuenta hizo arreglar la alameda “Buenos
Aires”, la Av. Huamán y el camino a Huanchaco. Hizo fabricar, en su hacienda
Roma, gran cantidad de losetas que obsequió a la ciudad para embellecer veredas, parques,
atrios, calles y la Plaza a fin de reemplazar el empedrado de algunos sectores.
Lamentablemente la muerte lo sorprendió a los 69 años, el
10 de mayo de 1939, en Santiago de Chile, en esa época había ampliado sus
negocios a Chile y Argentina. Fue varias veces senador por La Libertad y en 1913 fue elegido alcalde de Trujillo obsequiando
a la ciudad de su peculio el terreno y el magnífico edificio que hasta hoy
ocupa las instalaciones del concejo municipal en la Plaza de Armas.
Fue entonces que todos sus negocios quedaron paralizados,
sus descendientes no se pusieron de acuerdo y progresivamente se fueron
quedando abandonadas sus instalaciones y casona de Huanchaco. Décadas después
los sucesivos gobiernos locales utilizaron los 2,300M2 de la Casona Larco como
Climática vacacional, Parroquia y últimamente centro de salud. Su estructura de
quincha y barro ha soportado estoica el paso del tiempo.
En 1986 por Resolución ministerial N° 786-86-ED se
declara al inmueble de la Casona Larco, llamada entonces “la Climática”, como
Patrimonio Cultural de la Nación, para protegerla de la destrucción y el
abandono.
Sin embargo los destructores serían otros, en setiembre del
2013 el Gobierno Regional de la Libertad, cuando ya estaba de salida el
Presidente José Murgia, dictó la Resolución Ejecutiva Regional 2357-2013/GRLL,
por la cual se “autorizaba” al municipio “la posesión y el uso” de la Casona Larco
para la implementación de salones de uso múltiple, museo de sitio, etc.
En esta ilegal autorización, ya que el Gobierno regional
no tiene ningún derecho de propiedad sobre la Casona Larco, se basa el
municipio huanchaquero para haberlo tenido a su cuidado con los resultados hoy
conocidos de haberlo convertido en una “letrina pública”.
Pero en el 2016, un grupo de herederos tomaron los
ambientes, en ese momento abandonado por la MDH, con el derecho que les daba
ser los descendientes reconocidos de don Víctor Larco. A los pocos días sin
embargo la municipalidad de Huanchaco, con su alcalde José Prudencio Ruiz Vega
retomaron a la fuerza las instalaciones expulsando a los legítimos
propietarios.
Los funcionarios
ediles arguyeron que tenían varios proyectos para el lugar, sin embargo dos
años después la histórica Casona Larco es una letrina pública, dónde ingresaban
a diario los fumones y alcohólicos de la zona.
Los herederos de
Víctor Larco Herrera, encabezados entre otros por Víctor Constante Larco
Navarro (70), Julia Estela Larco Castro y Augusto Goicochea Larco, vienen enviando
sucesivas comunicaciones al municipio para la entrega de todos los inmuebles como
son el Muelle de Huanchaco, los terrenos donde se han edificado la sede
municipal y la actual Comisaría, así como el Bulevar, el ex Poseidón y las dos
plazuelas. Ellos se basan en que ya se ha
efectuado la sucesión intestada según consta en la partida registral N°
11012225, por lo tanto son los legítimos herederos de todas las propiedades que
pertenecieron a don Víctor Larco Herrera. Ellos esperan quie el alcalde
Huanchaco cambie su actitud yu les permita pagarlos arbitrios correspondientes
de todas sus propiedades a recuperar.
Por lo pronto,
la Fiscal de turno constató ayer el abandono y peligro en que se encontraba la
casona Larco a cargo de la MDH y ha autorizado a los herederos a colocar candados,
mientras logran una decisión judicial más firme para su posesión definitiva .
+1
Víctor Larco Herrera Fue hijo de
Josefina Herrera Medina y Rafael Larco Bruno, sus hermanos fueron Rafael, Alberto,
Carlos, Gerónimo y María Larco Herrera; contrajo primeras nupcias con Carolina
Hoyle Castro con quien tuvo un hijo: Víctor Carlos. Luego su segundo y último
compromiso con Susana Vásquez Lizarzaburu, sus hijos fueron: Víctor Manuel,
Víctor Humberto, Napoleón, Jorge, Consuelo, Susana, Iris, Josefina, Elena y
Victoria.
+2
En Lima
construyó y donó lo que es hoy el hospital Larco Herrera y también el terreno
del Club de la Unión.
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